Copiar o imitar los principios extraídos de la naturaleza en soluciones naturales con el própósito de crear ecosistemas más resilientes, donde no existe el concepto de residuo, es la filosofía en que se inspiró la empresa Plantasia ubicada en el paradero 13 de la comuna de La Cruz.

Plantasia es integrada por un grupo de jóvenes, Francisca Carvajal, Dominic Avila y Miguel Palape, quienes decidieron innovar emulando la naturaleza.
Su campo de aplicación es el pasajismo de jardines y la reforestación bajo el concepto de núcleos. “Implementamos los núcleos con la sucesión que observamos en la naturaleza. Para ello, utilizamos plantas nativas versus las introducidas, recursos vegetacionales, plantas, es decir, poblaciones de distintas especies que viven juntas e interactúan entre sí”.
Por ejemplo, especifica Francisca Carvajal, “una bandeja puede tener varias plantas al mismo tiempo y pueden trabajar juntas. Esto, agrega, “genera una composición entre plantas de diferente tamaño y características conformando una especie de comunidad ecológica”.
Cuando uno mira la naturaleza crece así, explica, “hay una gran diversidad de plantas en un mismo lugar. Todos los árboles crecen unos con otros, no crece un árbol solo en medio de la ladera. La restauración o recuperación de los espacios se hace con diferentes especies, y en el tiempo, eso se conoce como sucesión ecológica”.
Para reforestar también trabajan aplicando los principios de la biomimesis, es decir, imitando la forma en que naturalmente las plantas interactúan, y evitando poner especies del mismo tipo forestal sino que diversificar el ambiente. “Cuando se hace reforestaciones se ponen solo árboles, nosotros apostamos a diversificar en estratas. Es decir, si hay un arbusto se coloca un árbol. La idea es generar una mayor diversidad tomando en cuenta los ecotipos locales, los árboles más indicados, el clima del área, entre otros criterios”.
Durante los últimos años han venido estableciendo una red de colaboración y apoyo con los viveros centrando su interés principalmente en cuatro aspectos:
Primero, “nuestro trabajo ha sido ir a las raíces de las plantas y para ello hemos tomado contacto con los viveros. Sabemos que las raíces no compiten, y al crecer juntas desde el comienzo, los trasplantes tienen un buen prendimiento de las plantas”.
Segundo, rescatar el conocimiento de las mujeres que tienen el conocimiento de las especies y raíces. “Las mujeres que trabajan en vivero tienen el conocimiento que han aprendido en su conexión cotidiana con las plantas”, afirma Dominic Avila. Creemos que hay un conocimiento olvidado y no valorado de especies locales que está en manos de estas mujeres. Además, destaca, “la importancia de la mujer y el género femenino ligado a la reproducción y cuidado de semillas y selección de las especies es muy valiosa”.
Tercero, proponer a los viveros envases sustentables para dejar de usar la bolsa plástica. “Desde hace un tiempo queremos desarrollar soluciones para la industria de los viveros que consiste en buscar alternativas de paleta de materiales para envasar las plantas”. hay una necesidad ecológica, destaca Francisca, “ que señala que todos somos parte de la cadena y hay que aportar a mejorar los procesos, ser más eficiente y sustentable”. El uso de bolsas plásticas en los viveros, destaca, “es una práctica que debería ir hacia su eliminación ya que genera efectos negativos no sólo ecológicos, sino también sociales y económicos”.
Y cuarto, precisan, “nuestro sueño es juntar los viveros locales y hacer la transición hacia una agricultura más limpia disminuyendo la carga de pesticidas que estos utilizan en su proceso, entre otros aspectos”.
En este aplicar la biomímesis y crear soluciones eco-innovadoras trabajan con plantas bioremediadoras que se comportan bien para restaurar.
Con el Laboratorio de Biomateriales de Valdivia, Labva, se encuentran buscando una fuente de financiamiento que apoye el desarrollo y prototipado de envases para los viveros. “Hemos ido probando prototipados con distintas fibras vegetales, los primeros fueron de maíz, raíces de avena, fibras vegetales, entre otros”.
Por ahora, destacan las jóvenes, “estamos observando y estudiando diferentes materiales con lo que existe en el terreno, que puedan ser aplicados sin impactar negativamente en el medio ambiente. Las principales materia primas son los recursos naturales y antrópicos (desechos industriales y/o domiciliarios)”.
De esta manera Plantasia apuesta por generar cambios fundamentales en los paradigmas de la reforestación y el paisajismo desde la sustentabilidad. Están abiertos a crear lazos de colaboración con los distintos actores de la cadena trabajando con productos como el compost, humus, preparados de caldo sulfocálcico y biol, que sean amigables con el medioambiente.
La biomimesis es una ciencia que busca soluciones basados en la observación e imitación de la naturaleza para resolver problemas humanos.
En la implementación de jardines y reforestaciones aplican los principios de la biomimesis, ciencia que estudia la naturaleza como fuente de inspiración de tecnologías innovadoras para resolver problemas humanos que la naturaleza ha resuelto.