Ambos se encargan todo el año de los manejos culturales de los diferentes cultivos. Debido a la gran diversidad, las tareas son diversas dentro del día como por ejemplo la siembra, el deshierbe con todo lo que implica: abonar, regar, labores de desbrote, raleos, control de plagas, etcétera.
En el lugar, las plantaciones de lechuga, zanahoria, acelga, repollo, ajos, cilantros, hinojos, lechugas radiccios, rúcula, kale, pepinos de ensalada, zapallos italianos de guarda y betarraga, albahaca, rábanos, tomates de distintos tipos como cherry rojos y amarillos, limachinos entre otros, crecen bajo la música que sale de una radio, mientras un cordero hembra llamada canelita, rescatada de la sequía del norte, recorre el huerto como parte del sistema.
Cada espacio del terreno está pensado para la máxima producción. En el caso de las hortalizas de hoja, raíz y fruta, dependiendo su órgano de consumo, se aplica una metodología de rotación de cultivos en espacio y tiempo. Todos los materiales reciclables y degradables sirven y se aprovecha como parte de la cadena de sustentabilidad.


Experiencia agroecológica
La experiencia agroecológica con todas sus prácticas y saberes la tiene José Luis Contreras. El contacto con la tierra lo ha tenido desde niño y luego de desempeñar labores de apoyo en diversos proyectos de la PUCV y después de desempeñarse como jardinero ecológico en la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso.
Aquí a través de solicitud de distintas becas de perfeccionamiento, logró sacar sus estudios de técnico agrícola de nivel superior en el CFT UCEVALPO. Su vínculo con la “agroecología” lo desarrolló con la mención de alumnos de ambiental creando huertas y trabajando compostaje. Este es un concepto que hizo suyo y hoy lo comparte con su pareja y con los amigos que quieran imitar este modelo de agricultura.
La comercialización de sus productos la realizan los días martes y jueves a clientes que desarrollan la actividad de entrega de canastas de hortalizas L.T.D (libre de agro tóxicos)
Además los días viernes se abre la huerta para la venta de canastas en el campo donde los mismos clientes que llegan, con la familia puede participar en la labor cosechando sus propias hortalizas directo de la huerta. “Nuestra intención es llegar a clientes de distintas edades y poder adquisitivo que tengan las ganas de comer un producto saludable y a un costo normal”, dice José Luis.
La huerta AITUE que significa “tierra amada”, forma parte de un proyecto para la creación de un circuito turístico, organizado por la delegación de la zona rural de San Pedro de Putupur Quillota. Guiados por la municipalidad de la comuna de Quillota no solo por un tema de revalorización del entorno sino por el valor social, ambiental y económico.

Método de cultivo (L.T.D) libre de agro tóxicos
Conoce aquí este método de cultivo (L.T.D) libre de agro tóxicos en muy poco espacio, con un concepto muy sencillo en la producción “más tiempo menos energía” y generando su propio insumos agrícolas como el abono compost. Se usan repelentes naturales e insecticidas orgánicos hechos de maceraciones y fermentaciones de distintos ingredientes activos que contiene cada planta.
Aquí se cultivan y mezclan plantas de diferentes tamaños y familias. Es lo que se llama asociación de cultivos plantas compañeras. Por ejemplo, dice José Luis; “hay plantas que tienen diferente altura tanto aérea y subterránea lo que facilita una simbiosis y mutua ayuda en la extracción de nutrientes minerales del suelo.Por ende en la parte aérea los árboles, arbustos y hierbas se complementan generando espacios para su crecimiento sin ninguna dificultad”. También, desaca, “sabemos que cada una de las plantas cultivadas tiene distintos tiempos de cosecha: como tomate/cebolla, el árbol de feijoa /alcachofa/pomácea, pepino/espinaca forman parte de un sistema diverso agroforestal”.
Para un buen desarrollo y crecimiento de cada planta cultivada se elaboran varios tipos de abono los que denominamos biofertilizantes. Los abonos que se elaboran son biol, compost, humus de lombriz y purín de ortiga.
Aquí se produce materia orgánica en el mismo suelo la que se transforma y degrada gradualmente. Esto se denomina compost in situ. El compost se produce gracias a una serie de reacciones químicas físicas y biológicas dentro de un proceso de fermentación aeróbica y anaeróbica para descomponerse los residuos orgánicos del huerto.